Conociendo a Dios

Dr. Richard Hays

Notas del mensaje.



Hemos entendido que Dios quiere una relación con nosotros y que Él nos quiere hablar. Ahora vamos a ver el tema de la oración básica pero, oración no es una palabra muy buena para describir este punto, la mejor palabra sería: Comunión, en griego es koinonia; esta palabra apunta a la idea de poner la mano en el corazón de alguien, es decir, meter la mano dentro de su cuerpo y, literalmente, tocar el corazón para sentir su palpitar, mientras que esta otra persona también ha introducido su mano en mi cuerpo y está sintiendo el palpitar de mi corazón. Esto es a lo que la Biblia llama comunión y es lo que Dios quisiera tener contigo. Dios quiere tener una comunión contigo; Él quiere tocar tu corazón para sentir tu palpitar, Él quiere saber qué es lo que hace que tu corazón se acelere y qué hace que se detenga. Pero también quiere que tú sientas su corazón; Él quiere que tú sepas qué es lo que hace que su corazón se acelere y qué hace que se detenga.


Apocalipsis 3:20 dice que Jesús está a la puerta y toca, si alguien abre la puerta, entrará y tendrá una comunión con Él (con quién abrió la puerta) . Imagina a la gente que no conoce a Dios y que Él les está diciendo: Estoy tocando a la puerta de tu corazón; quiero que me abras y, si me abres, yo entraré y tendré comunión contigo. Esta es una gran invitación para la gente que no conoce a Dios, pero realmente este pasaje no fue escrito para personas que no conocen a Dios, fue escrito para creyentes como tú y como yo que no habían aprovechado la oportunidad o, que quizá, no sabían que la comunión con Dios era posible. Ahora sabemos que Jesús dice: Ábreme la puerta de tu corazón; yo entraré y tendré comunión contigo. Me gustaría que pudieras entender que el cristianismo es algo profundamente sencillo. Es profundo porque Dios creador, redentor de todo el mundo quiere una relación personal contigo.


Los discípulos veían la vida de Jesús, algunas veces Jesús se levantaba temprano y se apartaba para estar solo y orar, o sea, para tener comunión con Dios. Jesús se apartaba para orar y poder ver desde la perspectiva del cielo la situación que estaba viviendo. Los discípulos veían que esto lo hacía frecuentemente, y en Mateo 6 dice que ellos se acercaron a Jesús y le dijeron: “¡Enséñanos a orar! enséñanos a tener comunión con el Padre así como la tienes Tú”. Lo mejor fue que Jesús les enseñó al instante. En Mateo 6:5 encontramos “El padre nuestro”. Hay muchas personas que creen que hay cierto mérito en repetir textualmente el padre nuestro, pero este no es el objetivo de esta oración, El padre nuestro es un bosquejo que Jesús nos dejó para enseñarnos algunos puntos que debemos tocar al momento de tener comunión con Dios.


Pero, antes de comenzar a analizar la oración de Jesús, recordemos lo que Jesús nos dijo: 1“…Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá…”

Los salmos indican que Dios escogió un apelativo afectivo para referirse a su propio nombre y, así como normalmente nosotros lo hacemos con las abreviaturas y sobrenombres o apodos (Miguel: Mike; Guillermo: Memo; Jesús: Chuy), Dios escogió un nombre que hace referencia a una cualidad o característica que lo distingue. El apelativo es: “Quien contesta las oraciones” Dios dijo, mi nombre es: “Quien contesta las oraciones”.


Es por esto que Jesús está diciendo en Mateo 7:7-10 “…Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?...” Después de escuchar esto debemos concluir: ¡Dios es bueno! Él quiere que tú pidas porque te quiere contestar; Él quiere que tú llames porque te quiere responder; Él quiere que toques la puerta porque te quiere abrir.


Apelativo. Nombre que se añade al nombre propio de una persona para expresar una de sus características particulares.


Salmos 18:6; 50:15; 86:7.etc.


En Mateo 6:5 Jesús les dice a los discípulos “…Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa…” Las oraciones de ellos no están llegando ni al techo, porque la meta de sus oraciones es ser vistos por otros, y su meta se ha alcanzado, por lo tanto sus oraciones no llegan a Dios. Luego en el versículo 6 dice “…Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público…” ¿Quieres saber si Dios es real? Entra a tu closet; cierra la puerta y comienza a hablar con Dios; Él te escucha pues fue Él quien inició esta relación.


En el antiguo testamento de la Biblia, dice que cada tarde Dios iba con Adán para platicar con él o tener comunión con él. Un día Dios llegó, pero Adán estaba escondido y Dios le dijo ¿Dónde estás? ¡Te das cuenta que era Dios quien buscaba a Adán! Fue Dios quien inició la relación. La razón por la que te encuentras hoy leyendo esto es porque Dios está buscando una relación contigo; así que te aconsejo que cierres la puerta y que comiences a hablar con Él, a expresar tus sentimientos y preocupaciones a Dios mismo.


Ahora sí, vamos a estudiar el padre nuestro; Mateo 6:9-13 dice “…Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén…” Analicemos los puntos que contiene este bosquejo:


1. Padre Nuestro: Dios es nuestro Padre. Romanos 8:15 dice “…Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!...” La palabra Abba quiere decir Papito. Para poder decirle a Dios “Papá” primero debes concluir que tú eres hijo. ¡Dios es nuestro Padre! Si visitas nuestra iglesia, puedes escuchar a nuestros congregantes decirle a Dios “Papá” porque estamos convencidos de que somos sus hijos.


2. Santificado sea tu Nombre: Iniciamos nuestra comunión con algo de Adoración y Alabanza para nuestro Dios, porque:

* Él merece toda nuestra adoración, Él merece que lo alabemos.

* ALABANZA Y ADORACIÓN PRODUCE FE. Cuando yo le digo a Dios lo que Él es, me recuerda a mi quien es mi Dios; eso motiva mi corazón y mis palabras sinceras tocan el corazón de Dios.


3. Venga tu reino: Hágase tu voluntad en la tierra, como en el cielo: Dios está interesado en que el contenido del cielo esté en la tierra, pero sus iniciativas están limitadas por las peticiones de nosotros. En griego hay dos conceptos diferentes para la palabra voluntad:

*Primer concepto: Es la voluntad inmutable de Dios; la que nunca cambia

*Segundo concepto: Es la voluntad de Dios o la que Él quisiera hacer pero que está limitado en el mundo de los seres humanos (Recuerda que Dios te dio libre albedrío y Él respetará tus decisiones). Si tú no le permites intervenir, Él no lo hará.

Por eso, una de las metas de nuestra oración es establecer el cielo en la tierra. ¿Por qué puedo orar por enfermos? Porque en el cielo no hay enfermedad. ¿Por qué puedo orar por bendición económica? Porque en el cielo no hay pobreza ¿Por qué puedo orar para que su matrimonio sane? Porque no hay matrimonios rotos en el cielo.


4. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy: Dios sabe que tú tienes necesidades; ¡Pide! Dios quiere suplir tus necesidades. En este mismo capítulo; pero en el versículo 33 dice “…Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas…” Yo entendí que Dios quiere suplir mis necesidades; yo le pedía a Dios oportunidades para poder suplir nuestras necesidades. Pero entendí que lo único que yo necesitaba era pedir.


5. Perdónanos nuestras deudas o pecados: Entendemos que con Cristo dentro de nosotros, ya no estaremos pecando constantemente. Sin embargo, si me equivoco, si peco pido perdón por mis pecados, pero entiendo que yo también perdonaré a quien esté causando problemas alrededor de mí.


6. No nos metas en tentación más líbranos del mal: Hay un propósito y destino para tu vida, pero el enemigo quiere tentarte para que no cumplas ese propósito. Pero nosotros estaremos listos y si llega cualquier tentación, nosotros responderemos correctamente, honrando a Dios y sabiendo que Él es capaz de liberarnos y llevarnos a la victoria.


7. Tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén: Terminamos nuestra oración con alabanza y adoración


Mientras estés orando o hablando con Dios, mantén atentos tus oídos; pero no tus oídos naturales sino los de tu corazón. Hallarás impresiones, hallarás pasajes de la Biblia que leíste hace tiempo. Lo que estará sucediendo es que mediante tu relación con Dios, Él estará llenando tu espíritu.

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