Testimonio de Hugo Savinovich ex luchador y comentarista de la lucha libre

Notas del mensaje



Anoche tuvimos alrededor de catorce mil personas, estaba Multimedios, TV Azteca, SpaceTV, pero si no está mi Dios, yo no quiero nada.


Te voy a contar lo que pasó mi vida… Un joven ecuatoriano de cinco años, vio la lucha libre y se enamoró de ella, yo no creía ni en la luz eléctrica y nunca pensé que me iba a apasionar, me ha costado estar en este medio y ser cristiano, cuando comencé a predicar la Palabra me costaba, aquí en este país, en los programas que yo hacía me hacían firmar un contrato de que yo no iba a nombrar nada de Cristo y a las semanas reaparece un grande de la lucha libre, Shawn Michaels, que dice que ni él mismo se soportaba, que el único momento en el que se sentía cómodo era en el ring y cuando lo vi, sentí que había regresado una nueva criatura porque muchas veces no es necesario testificar, tu entrada va a testificar que tienes al Maestro. Él se había retirado de la lucha por problemas en la columna vertebral, su esposa acepta a Cristo y empieza a orar por este hombre, a imponer mano en su almohada y cuando lo besaba le decía: Cristo te ama… Eres una nueva criatura. Algo pasa cuando abres tu corazón, esa mujer creyó, es bueno creer en Dios, pero es mas bueno creerle a Dios porque entras en lo sobrenatural de Dios, cuando lo imposible se hace posible.

Cuando tu aceptas a Dios, no todo va a ser mas fácil, al contrario, si das frutos te van a tirar con todo, pero hay gente después de veintiocho años que todavía esperan que yo vuelva a las drogas, al alcohol, a las apuestas. Tienes que ser el hombre o mujer que Dios quiere que tu seas y no le permitas a nadie que utilice tus oídos para basura, te dicen lo que tu tienes que hacer por Dios, hay gente que no sabe lo que es ofrendar, menos diezmar y cuando les hablo que doy el veinte porciento se quedan con la boca abierta…


Dios me dio una segunda oportunidad y predico lo que Dios pone en mi corazón, he venido a Monterrey en otras ocasiones, pero no era el tiempo de yo predicar, sentí en mi corazón que este era el lugar y tener a L Park aquí hoy, a Chris a Norma, a Arely que es hija de pastores, me dijo y me confirmó que, en el calendario de Dios, cada uno de ellos está recibiendo algo hoy, porque en Jesús no hay estrellas, todos somos un equipo. Tu vas a poder tocar gente que yo no voy a poder tocar y con toda la maestría e unción de estos bellos apóstoles Richard y Fonda, abra gente que con todos los doctorados que ellos tienen, hay personas que ellos no van a poder tocar, pero abra personas que yo con una atángana, van a aceptar a Cristo, porque cada uno de nosotros tiene una misión en el reino, soy evangelista, pastor, apóstol, pero aquí hay gente que Dios los ha equipado con una unción, hay gente que tiene callos en los glúteos porque se han sentado toda una vida y Dios no quiere espectadores, quiere protagonistas.


Levanta tu Biblia (espada)… algo pasa cuando comienzas a entender que este no es un libro, es la llave de los milagros, de los sueños, la estrategia de Dios que pensó en multiplicación desde que puso a Adán y Eva en el huerto, había muchos brazos de prosperidad en la, pensó en la multiplicación en la diversificación mucho antes que Bill Gates o toda esa gente, no hay computadora en el mundo que sea superior a lo que Dios creo en tu cerebro, el problema es que haces con tu cerebro.


Hay cristianos aquí que han recibido la mejor palabra y no han hecho nada con eso, hoy declaro que ese yugo se pudre, que sientes el corazón de un líder y un líder siempre escoge lo mejor… Levanta tu espada y di: Esta es mi Biblia, es la Palabra de Dios, yo soy todo, todo, lo que ella dice que yo soy, tengo todo lo que ella dice que puedo tener, puedo hacer todo lo que ella dice que puedo hacer, hoy se me va a enseñar Palabra de Dios, mi mente y mi espíritu están receptivos y por causa del rehma, esa Palabra de Dios, declaro hoy que nací para vencer, que soy prospero, sano y que soy arquitecto de mi destino, en el nombre de Jesús lo declaro hecho. Amén


¿Qué hace que un hombre como yo se enamore de Cristo? a los cinco años nacido en Guayaquil, Ecuador de descendencia gitana húngara de doña Melida mi madre y mi padre Henrik, ruso, familia de la antigua Yugoslavia. Nací de una mezcla de razas y vi las peleas más grandes entre los pandilleros mas grandes, vi una pelea de ellos amarrados luchando con dos puñales y vi a mis cuatro años y medio como esos dos hombres se apuñalaban, los vi caer desangrándose, ese fue el mundo en que yo crecí, a uno de mis mejores amigos le volaron los sesos al lado mío, he sido tiroteado, apuñalado, he tenido dos sobredosis, me han dejado por muerto, pero estoy vivo porque tenía que contar una historia y es la historia que le sirvo al Rey de Reyes y hay poder en Su nombre y en ese nombre está la clave de tus éxitos y Él se llama Jesús.


El poder de una palabra para bien o para mal viendo yo a los cinco años en la televisión, veo a El santo el enmascarado de plata y estaba luchando con un hombre que luego lo conocería en República Dominicana que se llamaba el monje loco, pelo y barba largos… por cierto era profesor de Universidad. Otro luchador campeón en Argentina era Pampero Firpo, se limaba los dientes y traía una cabeza reducida, era profesor de idiomas en la Universidad. Te sorprenderías la gente que son luchadores, tenemos dentistas, doctores, abogados, lo que les hace falta a muchos es un toque de Cristo, ser intelectual y no tener a Cristo es como ir al mejor restaurant y justo cuando vas a comer te dicen: Cerramos. Lo intelectual, la prosperidad es bueno, pero si Dios no está en el centro, no tienes nada.

Cuando el santo entró al lugar de la lucha contra el Monje Loco, el lugar se quería caer, mascara y capa plateada y de momento vi que cruzo los aires y tiró los topes con las manos y la barba del Monje Loco se levantaba, ese niño de cinco años se quedó entusiasmado, y venía el Monje contra el enmascarado de plata le tiraba otro tope, vi como Santo soportó los castigos del Monje Loco y al final le da unas patadas voladores y se sube a la esquina del ring y se tira de cabeza contra el abdomen del Monje, gira y le aplica la llave de a caballo, que luego me enteré que su enemigo Gory Guerrero, el ave de las tempestades, le regaló esa llave al Santo, el Monje manoteaba que se rendía y el lugar se quería caer, había ganado El Santo… le dije a Doña Melida… Yo quiero ser luchador


Arquitecto de tu destino, una palabra, puede ser un sueño o una pesadilla, en ese tiempo hubo pandillas, drogas, llego a vivir al Bronx, Nueva York, la avenida 138, yo no era mexicano, puertorriqueño, era ecuatoriano, no hablaba nada de inglés, estaba en un lio tremendo y me dicen: Hay un lugar que enseñan lucha libre. No había cumplido los trece años y tenía que ir de la 138 a la 156, hay una película que se llama: Super Estrella Lucha Libre que cuenta mi historia. En Estados Unidos las cuadras son largas y con mucho frio, tenía que pasar por territorio de tres pandillas, ladrones, criminales, prostitución, tenía la mitad de un refresco en mi mano que era mi herramienta para yo sobrevivir en ese ambiente. Llegué, era un edificio abandonado, el dueño era un judío, no pagaba impuestos y decía que el edificio estaba abandonado, tenían fabricas adentro y tenía un gimnasio de boxeo y lucha, se llamaba Sixto Escobar, le decían el gallito, que fue el primer campeón mundial de la isla Puerto Rico, me cobraban veinticinco dólares a la semana y para mi era demasiado dinero, yo trabajaba haciendo arreglos de flores, entregando cosas en lugares peligrosos, andaba con un gancho para enganchar cajas, tenía que andar con eso para que no me robaran y tener los veinticinco dólares, me daban unas palizas, la nariz sangrando y mi pendiente era lo que iba a decir D. Melida cuando yo llegara a casa, yo digo que en ese tiempo mi cara comió mejor carne que yo, porque utilizaba la carne cruda para ponerme en los ojos para bajar la hinchazón y D. Melida me decía unas palabras y me decía: Yo te pujé y no te he dado unas palizas así… y les pagas veinticinco dólares cada semana… Le dije: D. Melida yo tengo un sueño, quiero ser luchado. Quiero decirte a ti: Tus sueños no han muerto, Dios ha puesto sobre ti una palabra, eres Arquitecto de tu destino, con Él, nada te puede detener.


A los catorce años debute como luchador profesional, enmascarado con el nombre: La pantera asesina, pensaba voy a triunfar, me voy a enfrentar a El santo, mi lucha era contra un venezolano llamado Andy Valenzuela que tenía como diez años de experiencia, y estaba un promotor de los mas exitosos checando a los talentos jóvenes y me dice: ¿Qué tú haces aquí? No vas a llegar a ningún sitio… Te parece familiar la frase: ¿Qué haces en CCI? Hablan de lo mismo, ven con nosotros… No des diezmos ni ofrenda, vámonos de fiesta.


Segundos antes de subir al ring el hombre me dice eso: No vas a llegar a ningún sitio… en la vida vas a llorar a veces, dos lagrimas salieron de mis ojos y me las quité y no recibí esa palabra. Tienes que tener cuidado en lo que recibes… Creí en el sueño del niño de los cinco años, hay veces que tienes que ir al lugar donde Dios te dio ese sueño, tienes que pararte en lo sobrenatural de Dios y decir: Este es mi sueño, tu me has bendecido y se que contigo lo voy a lograr… Arquitecto de tu destino


Subí al ring y fueron como diez minutos, me entusiasmé demasiado, tomé una silla y le rompí la cabeza. De novato me entusiasmé mucho, ni siquiera le había dicho que le iba a dar un sillazo, la persona que está en el ring te entrega su vida, una llave que hace L Park puede mandar a alguien al cementerio, tu confías en esa persona. Le di el sillazo, sangró y me dice: Te voy a matar ¿Saben que hice? Salí corriendo del ring, el tipo me perseguía, al final me gana. Cuando llego al camerino el promotor me dice: Ponte detrás de mí, cuando entra Andy Valenzuela me dice: Pantera te voy a matar, me quedé atrás del promotor y le dice: Andy, el chamaco está verde, es novato. Nos dimos la mano, pasó un mes, estoy luchando en Connecticut y a qué no saben contra quién… Con Andy Valenzuela. En nuestro negocio hay una palabra que se llama: Recibo… cuentas que pagar. Estoy bien entusiasmado con la lucha, me hizo lucir todo bien, me da unas patadas voladoras, caigo de glúteos, me paro, la gente gritando y de momento como que hay un silencio y es que Andy tenía en sus manos una silla de fierro duro y cuando yo volteo me ha dado la madre de los sillazos, las rodillas me dijeron: Hugo, te queremos, pero te dejamos, me caigo, un baño de sangre por completo, me gana. Cuando entro al camerino todo sangrado, viene Andy, me abraza y me dice: Bienvenido. Se convirtió en uno de mis mejor amigos, aprendí la lección.


Tienes que prepararte, ser Arquitecto de tu destino quiere decir que tienes que llegar a un punto donde excelencia sea tu sello. La Dra. Sandrie me contacto con sus pastores, le dije: Dígales que yo tengo hotel, la AAA me pagó los pasajes, triple AAA están siendo bendecidos hoy, ellos sembraron en mi para que yo viniera a predicar esta mañana, ellos ni siquiera lo saben. Este hombre que le sirve a Cristo hoy, llegó a ser un drogadicto, en los momentos que hice veinte años de carrera de lucha libre y siempre te mienten: Tu dominas la cocaína, la mariguana, la bebida y no eres un alcohólico, solo bebes socialmente.


Veinte años de carrera, empiezo a ser productor, viene lo de narrador y estoy en la empresa WWE, soy creativo, trabajo con gente que son multimillonarios y me encuentro que no soy feliz, tengo mansión, carros, estoy en los hoteles mas lujosos y estoy en el piso metiéndome crack en la pipa, una pipa que ha destruido matrimonios, pastores y al hombre que tenía todo el éxito le pasó lo que en la película El viejo y el mar, donde el sueño de este pescador era pescar al pez mas grande… Tu sueño debe ser bendecido por Dios primero, cuenta el libro que el pescador salió de La Habana y ese día se encuentra al pez mas grande, hay un duelo, una batalla grande, las manos se le encallecen, el sol le ha quemado la cara, pero después de horas y horas logra atrapar al pez. La barca era demasiado pequeña, tiene que poner el pez afuera de esta y está contento porque ese fue su sueño, esa fue su razón de vida… ten cuidado con qué es lo que te motiva, hay espejismos, sueños que pueden ser pesadillas.

El viejo pescador tiene su pez y está contento y en el trayecto hacia el muelle de La Habana los tiburones comienzan a devorar ese trofeo, cuando llega al puerto queda el esqueleto. Así pasa con nosotros, soñamos con llegar a un lugar y luego viene el enemigo como los tiburones y te devoran lo que crees que fue tu sueño. Así se encontraba Hugo, campeón mundial en varias ocasiones, famoso, dinero y estaba como El Viejo y el Mar, rumbo al puerto de La Habana, desangrándome, hecho prácticamente una miseria, lo que me llenaba era el alcohol, las drogas, llegué a consumir dos mil quinientos dólares de cocaína crack a la semana, dos botellas de whisky, pastillas para levantarme, pastillas para acostarme, pero era un profesional, nunca nadie se dio cuenta, es la mentira más grande, tuve dos sobre dosis, me tirotearon, me apuñalaron, pero tuvo que venir un encuentro con Dios. Yo tenía crédito en los casinos para todo lo que quisiera consumir, me alquilaba un sitio en un hotel y ahí ponían un guarda espaldas, si yo quería estar tres días ahí, ese era el mundo de Hugo, le pagaban a la policía y si algo pasaba me daban unos minutos para salir de ahí y ellos se encargaban de todo, solamente tenía que irme al carro e irme, era prisionero de una maldita droga. Ese que decía que era mi amigo, el que me proporcionaba la droga… ten cuidado de quién es tu amigo, había amenazado a un sargento de narcóticos a un juez federal que iba a matarlos y saben a quién estaba afirmando al productor a atángana, y una noche drogado con la pipa en la mano, ya no había droga, rompen la puerta y entran como la fuerza de un choque con cámaras y todo, el asunto no era atrapar a Hugo, era usar a Hugo para llegar al tipo grande, estaba tan drogado que cuando el sargente me pone el arma larga en la punta de la nariz y me dice: No te muevas, porque si te mueves eres hombre muerto, lo que no sabía el sargento es que yo ya estaba muerto y así ese famoso luchador, productor atángana que tenía mansión y dinero ahora estaba esposado y con grilletes en los pies.


En una cárcel fría, un drogadicto, un alcohólico, un apostador, mal esposo, mal padre, mal hijo, se topó con una realidad, iban a ser ocho años de prisión y me piden que sea testigo contra el hombre que vendía las drogas y cuando tú haces eso, no solamente eres hombre muerto porque te pueden matar ahí adentro, sino que sabía que iban a matar a gente de mi familia, pensé: Esto lo tengo que pagar yo.


Llegó la media noche y entre los presos yo era de los cincuenta mas peligrosos, si quieres crack te lo venden mas caro que afuera, pero te lo tienen ahí, hacen un circulo donde tú pones el enchufe y te dicen tienes diez segundos, te encienden la pipa y tienes la droga dentro de ti. Quieres vino, encuentras el peor ahí adentro, pero lo tienes, todo lo que quieras lo encuentras. Pasó el efecto de la droga y a la media noche miré el techo de la cárcel y grité: Jesús, si tu eres real entra a mi vida y en ese momento el Rey de Reyes, no le importó entrar a lo sucio de mi vida, no le importó entrar a una cárcel… escuchó mi clamor porque Él ha dicho: Clama a mi y yo te responderé… Este hombre condenado a ocho años clamó y sentí lo que ninguna droga me había hecho sentir, sentí lo que ningún placer, ni triunfo ni campeonato me había hecho sentir, estaba preso, pero por primera vez me sentí libre porque el Rey de Reyes había entrado a mi vida y cuando el entra tu no te puedes quedar igual. No me avergüenzo de servirle, no lloro de tristeza, lloro de felicidad porque estaba muerto y Dios resucitó mi vida.


Arquitecto de tu destino, un hombre que estaba vencido hoy ha venido a esta casa para decirte: Lo mejor está por venir.


Hugo era como ese Jacob, como ese hombre truhan, tramposo que lo encontramos en Génesis 32:24, dice que Jacob lucha con el ángel en Peniel… Padre amado, que al cerrar yo esta predicación tu pueblo y los que no te conocen, que no vean a Hugo, pero vean el reflejo tuyo sobre mi vida y que hoy Dios tu le abras puertas que el enemigo a cerrado y declaro como Profeta de Dios que lo que el enemigo te ha robado, siete veces más tendrá que dártelo…Habrá quién lo crea. Hay lucha libre en la Biblia, dice: Jacob lucha con el ángel en Peniel y vemos que a Dios le gusta la lucha libre porque si no, no hubiera luchado con él, era Dios. Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, (eso no es para esto tiempos) y sus dos siervas, y sus once hijos, (no había TV) y pasó el vado de Jaboc.23 Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía. 24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. (sin límite de tiempo, sin descalificación) 25 Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba… imagínate sentir el dolor de la des coyuntura.


Probablemente mañana se concentren en que dije que a Dios le gusta la lucha libre y se olviden de todo mi testimonio de lo que Él ha hecho en mi vida. Yo complazco a mi Dios porque cuando Dios me manda, Él me respalda… 26 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. 27 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido… Dios transformo a un hombre de poca reputación, un Hugo cualquiera y lo convirtió en Israel… Hoy el hombre que era drogadicto, que era alcohólico, apostador, predica la Palabra. Soy un pastor, un apóstol del Señor, pero el título que mas me gusta es: Le sirvo a un Dios perfecto que se llama Jesús.

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