top of page

A Él oíd

Dr. Richard Hays

Notas del mensaje



En el reino de Dios la justicia se revela por fe y para fe, tal como lo dice Romanos 1:17 “…Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá…” En estos versículos Pablo comienza a escribir para la iglesia de Roma, pues al parecer se han desubicado o como decimos en Monterrey ¡Se les fue la onda! Así que Pablo les escribe diciendo: ¡Hay buenas nuevas! (pues evangelio quiere decir buenas noticias) ¡Tú puedes ser justo, perfecto, reconocido como obediente delante de la ley de Dios! ¡Tú puedes vivir las consecuencias legales de esto! Lo puedes hacer por medio de la fe, no por obras ni esfuerzos. ¡Esto es lo que está cambiando el rumbo del mundo! ¡Esto nos deja saber cuánto Dios nos ama! Pues Él estuvo dispuesto a ser sacrificado para que tú y yo podamos vivir sus consecuencias.


Salmos 40:6-8 Es un pasaje que fue escrito por el rey David mil años antes de la venida de Jesús y dice así: “…Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado. Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del libro está escrito de mí; El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón…” Todos los sacrificios y las ofrendas del Antiguo Testamento simbolizaban a Jesús y lo que Él haría, por eso puedo decir que estos pasajes son muy fuertes, pesados o impactantes pues dicen: “…Sacrificio y ofrenda no te agrada…” ¿Puedes imaginar la expresión de mi rostro cuando leí esto? Mis cejas se levantaron, mis ojos se abrieron por completo, mi mandíbula cayó totalmente y me preguntaba ¿Qué cosa? ¡Las ofrendas y sacrificios simbolizan a Jesús! ¿Me estás diciendo que Jesús no es lo más importante o primordial? Estaba muy sorprendido por leer esto y seguí leyendo “…Holocausto y expiación no has demandado. Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del libro está escrito de mí; El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón…”


Lo que Dios me estaba mostrando es que su meta no era la muerte de Jesús. Mira esta ilustración: Imagina que yo te pido que brinques hasta lograr tocar una viga que está a 5 metros de altura, tu comienzas a saltar pero, por más alto que brinques, te quedas a 3 metros de distancia de la viga; te esfuerzas por saltar más alto, brincas durante toda la noche, pero tus esfuerzos no son suficientes para lograr el objetivo; yo te pedí que hicieras algo que no puedes hacer, ¡Tú nunca podrás tocar la viga!... A menos que tengas una escalera. Si tienes una escalera o UN RECURSO, es muy fácil llegar hasta la viga. La meta es tocar la viga y el recurso es la escalera.


La meta de Dios no era la obra de Jesús, la meta de Dios es que tú puedas manifestar su voluntad aquí en la tierra, que puedas manifestar el cielo abierto, los milagros y su amor. La meta de Dios es que lo muestres a Él, que tú seas la muestra o el modelo de Él aquí en la tierra, pero por más que tú te esfuerces nunca podrás llegar a la meta pues te ha pedido hacer algo que tú no puedes hacer ¡Tú nunca podrás manifestar la voluntad de Dios en la tierra!... A menos que tengas UN RECURSO; si cuentas con el recurso será muy fácil llegar a la meta, ¡Jesús es tu recurso! El objetivo de Dios no es la obra de Jesús, el objetivo de Dios es que tú puedas hacer su voluntad por medio de todos los recursos que ahora tienes en Jesús; pues por medio de Él tienes redención y justicia, a través de esto podrás establecerte en victoria aquí en la tierra, en este cuerpo de carne; y podrás manifestar con tu vida lo que Dios es y lo que hace. ¡Ahora tienes el recurso para vivir en la gloriosa voluntad de Dios! Ya no es: “Algún día” ¡Es hoy! ¡Es en esta vida!


Mateo 17 en los versículos 1 al 16 encontramos el monte de la transfiguración. Jesús tomó a los tres discípulos más allegados a Él y los llevó a orar a este monte. Mientras oraban, los tres discípulos se quedaron dormidos pero Jesús siguió orando. De pronto, algo sobrenatural sucedió: Allí en el monte aparecieron Moisés y Elías: Moisés simboliza la ley de Dios y Elías simboliza a los profetas. Estos eran los dos recursos que Dios utilizaba para llevar a cabo sus propósitos en su pueblo. Estando en el monte Jesús, Moisés y Elías comenzaron a platicar de lo que Jesús lograría estando en Jerusalén, de lo que lograría cuando el perdón de pecados fuera manifestado, de lo que lograría cuando la iniquidad, egoísmo y carnalidad fueran erradicados mediante la crucifixión y la manifestación de la nueva naturaleza. Están hablando de lo que Jesús está por obtener, ¡Estoy seguro de que Moisés está contento! ¡Estoy seguro de que Elías está contento!


  • El contexto del mensaje de Moisés es: “Si obedeces la ley de Dios, serás completamente aceptado”.

  • El contexto del mensaje de Elías (los profetas) es: “Un día Dios hará algo muy significativo”.


Mientras ellos tres están hablando, Pedro se despierta y se asombra de ver a Moisés y a Elías ¡Los héroes del Antiguo Testamento! Se levanta porque quiere hacer una enramada para cada uno de ellos. En eso una nube densa descendió sobre el monte y una voz salió de la nube diciendo: “Este es mi hijo amado en quien tengo complacencia” y después dijo: “A ÉL OÍD” ¡Es imperativo! ¡Dios nos está dando la orden de escuchar a Jesús! Lo que Dios dijo es tan importante como lo que implican sus palabras.


En el mismo lugar están presentes Moisés, Elías y Jesús, y Dios nos ordena que escuchemos a Jesús, no nos ordena escuchar el mensaje de Moisés que dice que debemos obedecer toda la ley para ser aceptados, que debemos cumplir con un montón de requisitos para poder acercarnos a Dios; el Padre dijo: ¡Escuchen a Jesús! Porque Él ya obedeció toda la ley, estableció su (nuestra) aceptación por Dios una vez y para siempre, estableció su (nuestro) derecho legal para tener un cielo abierto en ese cuerpo de carne; ¡Escuchen a Jesús! ¡No escuchen a Elías o a los profetas! Porque todo su mensaje se basa en “Un día Dios hará algo” “Un día habrá un gran mover de Dios en la tierra”, “Un día las naciones serán sacudidas” “Un día habrá bendición” “Un día las cosas serán mejores” ¡Escuchen a Jesús” porque Jesús trajo el futuro al presente, ya no necesitas esperar a “Un día ir al cielo” ¡El cielo ha llegado a ti!


¡Este es el mensaje del monte de la transfiguración! 1° de Corintios 2:9 dice: “…Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman…” Lo que nadie ha visto, lo que nadie ha escuchado, lo que a nadie se le ha ocurrido es lo que Jesús ya preparó para ti. ¡Piensa en esto toda la semana!


¿Recuerdas los tres sinónimos para justicia que hemos utilizado a lo largo de estos capítulos?:

1. Alimento sólido.

2. Obediencia total.

3. Perfección.


¿Si tú fueras perfecto como te sentirías? ¿Te sentirías rechazado? ¿Inseguro? ¿Tendrías baja auto estima? ¿Sentirías que nadie te ama? ¿Te sentirías sin propósito o sin una razón de ser? La respuesta es ¡NO! ¡Nada de esto! ¿Te das cuenta de lo que te estoy diciendo? ¡Tú eres perfecto delante de la ley! Por medio de la herencia que Jesús te otorgó has quedado en esta condición delante de Dios, pero esta también debe ser la condición (estado) de tu corazón ¡Cree esto! Te sugiero que concluyas así:


  • Soy perfecto, no me siento rechazado, Dios me acepta y me ama.

  • Soy perfecto no me siento inseguro, Jesús ya ESTABLECIÓ mi estado una vez y para siempre.

  • Soy perfecto y me siento bien conmigo mismo; delante de la ley soy completamente obediente, pues Jesús obedeció en mi lugar.

  • Soy perfecto, soy amado ¿Jesús se habría sacrificado si no me hubiera amado? ¡Claro que soy amado! Él me amó tanto, por eso hizo esto por mí.

  • Soy perfecto y tengo un tremendo propósito en Dios, es por esto que Dios planeó entregarme todos los recursos que tengo, si no tuviera un propósito ¿Para qué querría Dios darme tanta provisión?


Imagina que un hombre llega a tu casa y te dice: “Usted es uno de los herederos de un hombre muy rico que acaba de fallecer, aquí traigo unos documentos y un cheque por $50; 000,000.00 de dólares. El hombre te entrega el cheque pero tú no te sientes como multimillonario, no te ves como multimillonario, no estás vestido como millonario, tu casa no es como las casas de las personas adineradas, tu carro no es como los que tienen los millonarios; ¡Pues ni modo! ¡Tú eres un heredero! No importa lo que parezcas. En el mismo sentido, es probable que tú no te sientas como un hombre perfecto, tal vez no te sientes aceptado, ni seguro, ni amado, ni te sientes que tienes un propósito y destino, pero la verdad es ¡Que todo esto ya es tuyo! No importa lo que parezcas,

¡Tú eres perfecto!

17 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


selection.png
bottom of page